sábado, 20 de noviembre de 2010

Sin miedo

Llega, se instala y no pregunta. A veces te avisa de lo que puede ocurrir, pero la mayoría de las veces no. Te ciega y te hace disfrutar.
Pero no es un disfrute cualquiera. Indescriptible es la palabra que define a ese disfrute y sólo tú sabes lo que se siente.
Sólo tú puedes creer que es un sueño del que vas a despertar y como en tantísimos sueños, no tiene un final aunque intentes dormirte de nuevo para saberlo, o bien, es algo real que te hace soñar.
Por eso, a menudo nos empeñamos en que sea un sueño hecho realidad y no en que cada historia que vivimos lo sea. Nos sentimos decepcionados cuando nos hacen daño sin pensar en que algo mejor va a venir detrás.
Yo, desde hace tiempo puedo permitirme crear cada uno de mis sueños, disfrutarlos y si se acaba uno ponerme a trabajar en el siguiente.

martes, 16 de noviembre de 2010

Hoy mi ego sobrepasa los límites.

Otro día más. Como cada mañana se dispone a levantarse.
Hoy se siente más afortunada que nunca. Cree que lleva tiempo teniendo lo que siempre ha soñado.
Disfruta estudiando lo que desde bien pequeña adoraba. Sueña con alcanzar su principal meta y hoy, se siente con ganas de arrasar en el mundo.
Observa a todo el mundo que se cruza. Se da cuenta de que cuando ve las cosas con mucho optimismo, también se siente guapa.
En realidad, lo es. Sus ojos se clavan en aquellas personas que la miran, hipnotizan de una manera especial.
Es sexy vistiendo y puede presumir de ello. Sus curvas dejan huella.
Hoy es uno de esos días en los que cualquier trapo le sienta bien. Se hace una coleta alta, se pone unos vaqueros, una camiseta  y se hecha colorete.
Su cara delata que si es bonita por fuera, por dentro lo es más. Y así es.
Disfruta haciendo reír, y adora ayudar a las personas más cercanas. Dejemos esto aparte.
Suena su móvil. Es él. No le olvida en ningún momento. Si hoy se siente más afortunada, gran parte de culpa la tiene él.
Se despierta pensando en su sonrisa, pero la que le produce ella cada vez que le acaricia, le besa o le comenta algo.
A veces ha sentido que es ella la culpable de la felicidad de él, cree que su chico la adora y no va por mal camino.
Él la desea como no lo ha hecho con otra chica. Sabe que es la única capaz de hacerle feliz y la cuida, la mima como si hoy fuera el último día que va a disfrutar de ella.
Es fácil perder la cabeza con ella. Desprende amor por los cuatro costados y pocas personas no la quieren. Es prácticamente imposible.
Una vez más, sale de casa pensando que no existe vida mejor que la que tiene.
Espera con la mejor de sus sonrisas el autobús. Hoy el conductor la encuentra más radiante que nunca. No es para menos.
La música de su ipod le anima aún más y le hace recordar muchísimos momentos.
Ha llegado a Renfe. La señora de la tienda de gominolas es la segunda en pensar que hoy está más bonita que nunca, y esta vez se lo hace saber.
Ella, vuelve a contestar con la mejor de sus sonrisas contagiándosela a la mujer.
Sale de allí sorprendida. Es lógico. Solo ha intercambiado un ¿cuánto es? y un ¡hasta luego!

Se dispone a coger el tren. Hace frío, pero no le importa. Hoy todo le parece perfecto y ni siquiera le da pereza estar casi una hora viajando para llegar a clase.
Azuqueca. Mexo. Alcalá Universidad. Alcalá. La Garena. Torrejón. San Fernando. Coslada y Vicálvaro.
Esa es su parada, la que lleva pisando más de un año. Sabía que el tren iba a ser uno de sus aliados durante su carrera. Aquí se cruza con personas que seguramente no vuelva a ver en su vida, o quizás sí.
Pisa fuerte, hoy nada puede estropearle el día. Espera, como de costumbre, el metro. Dos paradas más y ha llegado. Sube escaleras y otra sorpresa.
Allí está él con su pecualiar manera de mirarla. Es fácil reconocerle. Nadie más la mira así. Le sonríe y él le devuelve la sonrisa.
Esta vez la sonrisa es diferente a las que ha estado regalando anteriormente. Es normal. Sin darse cuenta le está abrazando mientras él le susurra lo guapa que está. Sabe de sobra que hoy ella está diferente. Más guapa que nunca.
No deja de sorprenderle después de un año y eso les gusta a los dos. Se conocen demasiado bien y por suerte, eso ha hecho más fuerte su amopr.
Un amor que ahora empieza a consolidarse, a soldar algo importante con expectativas de todo un futuro juntos.
Así empieza su mejor día, y con un comienzo así hoy nada le va a salir mal.


No hay nada como quererse a sí misma. Así, pocas veces vas a sentir que no destacas entre el resto de la gente. *